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sábado, 18 de febrero de 2017

Excursión en ferry para visitar la Prisión de Alcatraz en la Bahía

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8.- Excursión en ferry para visitar la
Prisión de Alcatraz en la Bahía
Una de las visitas más interesantes que podemos hacer en nuestro viaje a San Francisco es la excursión en ferry a la isla de la Prisión de Alcatraz, incluida la visita a la misma.
Conocida popularmente como “La Roca”, la misma denominación de la famosa película de acción
desarrollada en dicho penal de la Bahía de San Francisco, Alcatraz fué una de las prisiones más famosas de los Estados Unidos hasta que fué cerrada en 1963.
Su origen está en 1775, cuando los españoles la denominaron la Isla de los Alcatraces.
Posteriormente fue utilizada como faro, luego como una fortificación militar, y finalmente se convirtió en prisión.
En la actualidad, y desde 1972, la Prisión de Alcatraz está considerada como uno de los Parques Nacionales de los Estados Unidos.
Información para visitar la Prisión de Alcatraz
· Para visitar la Prisión de Alcatraz, hay que coger un ferry en el Embarcadero, en concreto, en el Pier
33.
· La visita a la prisión es gratuita, y sólo hay que pagar el servicio de ferry. La visita, incluido el traslado, viene a durar dos horas y media.
· La empresa Cruceros Alcatraz es la encargada de prestar el servicio de ferry. Se incluye audio-guía
para la visita al penal. El precio de la excursión para la visita de la Prisión de Alcatraz es de 26
dólares (febrero 2009), en el caso de adultos.
· También existe la excursión “nocturna” a Alcatraz, que es la más completa. Se inicia a las 16:20 pm y llega al Pier 33 a las 19:10 pm. En la prisión hay tour guiado e incluye un recorrido especial para
ver el atardecer en el puente Golden Gate. El precio para los adultos es de 33 dólares (febrero 2009)
· Otra alternativa es el crucero combinado a las islas de Alcatraz y Angel, excursión que dura cinco
horas y media.

Fuente: GUIAS VIAJAR
www.guias-viajar.com

jueves, 9 de febrero de 2017

HISTORIA de ESTADOS UNIDOS II. LA ÉPOCA DEL PRESIDENTE JACKSON. EL TESTIMONIO DE TOCQUEVILLE

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HISTORIA de ESTADOS UNIDOS
II. LA ÉPOCA DEL PRESIDENTE JACKSON. EL TESTIMONIO DE TOCQUEVILLE
Nociones generales
• 1825-1850 Sacudida democrática, simbolizada por Andrew Jackson, una verdadera revolución social, intelectual y humanitaria
• El partido Federalista (Federalist party) estaba muerto, aunque vivían sus ideas: gobierno ilustrado y
participación de los líderes comerciales en el gobierno
• En 1824 ganó Adams frente a Jackson (decidió el Senado) y en 1828 Jackson (Democratic Republican)
obtuvo una abrumadora mayoría, con la que se sintió autorizado para influir en la legislación.
• Spoils system (reparto de cargos entre sus seguidores)
• Política india de Jackson: “Tratados” que desplazaban a los indios, éxodo trágico, dos guerras indias.
• Pánico de 1837: la peor depresión ocurrida hasta entonces
• Algunos miembros del Democratic-Republican Party fundaron el Whig Party
• Florecimiento del utopismo (reformar la sociedad y las relaciones de los hombres entre sí)
• El peso demográfico del Norte aumenta respecto al Sur (Independencia: 52 % frente a 48 %). Seguirá aumentando hasta la Guerra Civil: Norte = 18,9 millones, Sur = 9 millones, Estados fronterizos = 2,5 millones)
• Problema negro. Underground Railroad (para ayudar a escapar a los esclavos al Norte). Abolicionismo
• Comienzo de las asociaciones obreras (Norte). Sindicatos locales. Jornada de 10 horas
• Extensión y generalización de la educación. El “public high school” se convierte en una institución
estándar. Comienza la coeducación
• Feminismo
• El internamiento de larga temporada en prisiones sustituye a los azotes y la mutilación
18. EN LA CABAÑA DE UN PIONERO
La campanilla que los pioneros cuelgan del pescuezo de su ganado para localizarlo en los bosques nos anunció desde lejos la cercanía de la estancia y no tardamos en oír el ruido del hacha abatiendo los bosques de la floresta. A medida que nos acercamos, huellas de destrucción nos anuncian la presencia del hombre civilizado.
Numerosas ramas cortadas cubren el camino; encontramos a nuestro paso troncos medio calcinados por el fuego o mutilados por el hacha todavía en pie. Continuamos nuestra marcha y llegamos a un bosque en el que todos los árboles parecen haber sido víctimas de una muerte repentina; en pleno verano ofrecen una imagen de invierno. Al examinarlos de cerca, observamos que se ha trazado en su corteza un profundo círculo que, deteniendo la circulación de la savia, no ha tardado en causarles la muerte. Se nos informa de que efectivamente es por ahí por donde empieza el pionero generalmente. Al no poder cortar el primer año todos los árboles que guarnecen su nueva propiedad, siembra maíz bajo sus ramas, las cuales, muerto el árbol, no producen ya sombra que perjudique la cosecha. Después de este campo desbastado a medias, primer paso de la civilización en las tierras deshabitadas, descubrimos de repente la cabaña del propietario...
Como se acercaba la noche, decidimos pedir albergue al propietario de la log-house. Al ruido de nuestros pasos, los niños, que jugaban retozando por el suelo del bosque, se levantan precipitadamente y huyen hacia la casa, como asustados ante la vista de un hombre, mientras dos grandes perros semisalvajes de orejas erectas y hocico alargado salen de la cabaña gruñendo y se apresuran a cubrir la retirada de sus jóvenes amos. El pionero aparece a la puerta de su vivienda, nos lanza una mirada rápida y escrutadora y hace una seña a los perros para que entren en la casa; les da él mismo el ejemplo sin mostrar señales de que nuestra presencia excite su curiosidad o su inquietud.
Entramos en la cabaña. El interior no recuerda en nada las cabañas de los campesinos de Europa, pues aquí se encuentra más de lo superfluo y menos de lo necesario.
Hay una sola ventana, de la que cuelga una cortina de muselina; sobre un hogar de barro chisporrotea un gran fuego que ilumina todo el interior del edificio. Encima de ese hogar, hay una buena carabina rayada, una piel de gamo y plumas de águila; a la derecha de la chimenea se extiende un mapa de los Estados Unidos que el viento levanta y agita al introducirse por las rendijas de la pared. Cerca de ese mapa, sobre un estante formado por una tosca tabla, descansan varios volúmenes entre los que descubro la Biblia, los seis primeros cantos de Milton y dos dramas de Shakespeare. A lo largo de las paredes hay baúles en lugar de armarios. En el centro se encuentra una mesa toscamente trabajada, cuyas patas, de madera todavía verde y sin despojar de su corteza, parecen brotar del mismo suelo. Sobre esta mesa veo una tetera de porcelana inglesa, cucharas de plata, algunas tazas desportilladas y periódicos...
Cuando el pionero se apercibe de que franqueamos el umbral de su morada, se acerca a nosotros y nos tiende la mano según la costumbre, pero su fisonomía continúa rígida. Es él quien toma primero la palabra para interrogarnos sobre lo que pasa por el mundo y, cuando ha satisfecho su curiosidad, se calla, como fatigado por la molestia y el ruido. Ahora somos nosotros los que le hacemos preguntas y el pionero nos da toda la información que necesitamos, ocupándose seguidamente, sin gran solicitud aunque con diligencia, de proveer a nuestras necesidades. ¿Por qué las atenciones que nos prodiga no despiertan en nosotros un sentimiento de gratitud? Porque este hombre ejerce la hospitalidad como si se sometiese a una penosa exigencia de su fortuna y viera en ello un deber que le impone su posición, no un placer.
Al otro lado de la chimenea está sentada una mujer que mece a un niño en su regazo; sin interrumpirse, nos saluda con un movimiento de cabeza... Sus hijos se agrupan en torno suyo... La casa habitada por los emigrantes no tiene separación interior ni granero. Toda la familia se cobija de noche en su única habitación.
Esta estancia forma por sí sola como un pequeño mundo; es el arca de la civilización perdida en un océano de espesura. Cien pasos más allá, el bosque eterno extiende su sombra a su alrededor, y empieza de nuevo la soledad. (Tocqueville, La democracia en América, “Notas” de su diario de viaje, libro 2º)
Comentario. He ahí la personalidad del pionero: alfabetizado, individualista, lector de la Biblia y de periódicos, con una mentalidad quizá nacionalista, sin arraigo con la tierra de la que saca beneficio, sin preocupación por utilizar métodos de cultivo respetuosos con la naturaleza, con un perfil moral voluntarista... “Huellas de destrucción anuncian la presencia del hombre civilizado”, el hombre moderno. Sin embargo, el bosque “eterno”, que tenía dueños, los indios, estaba en vías de ser talado.

Fuente: HISTORIA de ESTADOS UNIDOS
Selección de textos y notas por Jesús M. Sáez
Alicante, 2014

jueves, 19 de enero de 2017

Destino Estados Unidos: Ciudades, vistas y sonidos sorprendentes Bend, Oregón

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Destino Estados Unidos:
Ciudades, vistas y sonidos sorprendentes
Bend, Oregón
Se trata de una historia corriente en todo el occidente de Estados Unidos: los colonizadores del siglo XIX fundaron un pueblo que se sostuvo con actividades como la tala de árboles y la minería, la economía colapsa y el pueblo lucha por años, incluso por décadas, hasta que se renueva como un centro de deportes al aire libre. Pueblos como este (Park City en Utah, Boulder en Colorado, Jackson en Wyoming) forman parte de lo que comúnmente se denomina el nuevo Oeste. Es como imaginar el Lejano Oeste, pero con escaladores en lugar de vaqueros.
En particular, una de las poblaciones de Oregón ha realizado un buen trabajo al beneficiarse de la naturaleza del nuevo Oeste gracias a las diversas actividades deportivas al aire libre que ofrece todo el año. Bend, con una población aproximada de 80.000 habitantes y a seis horas en automóvil al sur de Seattle, yace en el lado oriental de la cordillera de las Cascadas, donde los nevados volcánicos se entremezclan con el desierto. Aquí podrá descender en esquí la cumbre volcánica de 2.764 metros de altura del monte Bachelor o pescar con mosca truchas en el río Deschutes. Cientos de kilómetros de rutas para bicicletas de montaña serpentean a través de los bosques, y los balsistas van de un lado a otro en las tranquilas aguas de los lagos de las montañas. Bend también se ha convertido en la capital cervecera del país con más de una docena de cervecerías locales. Incluso hay una bicicleta de 12 sillas que usted y sus amigos pueden usar para ir de un bar a otro.
Sin embargo, debe tener como mínimo 21 años para practicar este deporte.


Fuente: Departamento de Estado de Estados Unidos | julio 2013 | vol. 18 | n0. 01 publicación/español/ejusa.state.gov

miércoles, 21 de diciembre de 2016

ESTADOS UNIDOS - LOS PRINCIPALES PRINCIPIOS POLÍTICOS

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ESTADOS UNIDOS
14. LOS PRINCIPALES PRINCIPIOS POLÍTICOS
Justicia equitativa y exacta para todos los hombres, cualquiera sea su condición o credo, religioso o político: la paz, el comercio y la honrada amistad con todas las naciones..., la libertad de culto, la libertad de prensa, la libertad de la persona bajo la protección del habeas corpus y del juicio por jurados imparcialmente elegidos...
Estos principios forman la brillante constelación que nos ha precedido y ha guiado nuestros pasos.
(Thomas Jefferson, 1801) [Benet, Historia sucinta de los Estados Unidos, p. 143)
Comentario. Estos principios políticos, en la época de Jefferson, no se aplicaban a indios y negros esclavos, y todavía estaban vigentes los tests religiosos contra los católicos. Los indios no obtendrían derechos políticos hasta 1924, cuando habían sido reducidos a una minoría recluida en las reservas. Los negros lograron derechos de ciudadanía en 1866 con una enmienda constitucional, pero la sociedad blanca encontró medios de soslayar la Constitución, mediante la implantación de los black codes primero y de Jim Crow después.
“Thomas Jefferson, aparentemente «unitariano» era, en su pensamiento profundo, un discípulo de Spinoza, porque hacía ya tiempo que el unitarianismo, que se presentaba como «negador de la Trinidad», había evolucionado en la dirección del monismo panteísta y naturalista que se había expresado en forma tan explícita en la obra del judío no creyente, sino «filósofo», Baruch de Spinoza. [...]Spinoza sostiene que «siempre que en un Estado se admita el ejercicio de una autoridad independientemente del poder político habrá, necesariamente, escisión y lucha, como ocurrió a los
reyes de Israel, a los que pretendían juzgar los Profetas». Y, a partir de aquí, sostiene que «sólo el poder político puede ser fuente de la vida moral» y que «los que tienen el poder soberano son guardianes e intérpretes, no sólo del derecho civil, sino también del sagrado, y que únicamente ellos tienen derecho a decidir qué sea lo justo y qué lo injusto, lo que sea conforme o no a la piedad. Mi conclusión, finalmente, es que, en orden a mantener el derecho de la mejor manera posible y asegurar la estabilidad del Estado, conviene dejar a cada uno libre de pensar lo que quiera, y de decir lo que
piense» (Tractatus theologico-politicus, prefacio). [...]La democracia absoluta que ahora se presenta a sí misma como la única forma de poder humano acorde con la naturaleza del hombre se fundamenta en principios filosóficos de los que se deduce lógicamente la absoluta independencia respecto de Dios de la voluntad política de los hombres”. (Francisco Canals Vidal, ¿Por qué descristianiza el liberalismo? Internet)
15. PRIMERAS DIEZ ENMIENDAS A LA CONSTITUCIÓN, 1789-1791
Article I. Congress shall make no law respecting an establishment of religion, or prohibiting the free exercise thereof; or abridging the freedom of speech, or of the press; or the right of the people peaceably to assemble, and to petition the government for a redress of grievances.
Artículo I. El Congreso no hará ley en lo que se refiere al establecimiento de religión o la prohibición de su libre ejercicio, o limitación de la libertad de palabra o de prensa, o al derecho de la gente a reunirse pacíficamente, y a solicitar al gobierno la reparación de los agravios.
Article III. No soldier shall, in time of peace, be quartered in any house without the consent of the owner, nor in time of war, but in a manner to be prescribed by law.
Artículo III. Ningún soldado será alojado, en tiempo de paz, en una casa sin consentimiento del propietario, ni en tiempo de guerra, sino en la manera prescrita por la ley.
Comentario. La Constitución ha sufrido diversas enmiendas fundamentales, como la abolición de la esclavitud y la concesión de derechos de ciudadanía a los antiguos esclavos (t.61) (sobre las enmiendas que derogaron la Prohibición de alcohol, cf. t. 127).


Fuente: HISTORIA de ESTADOS UNIDOS
Selección de textos y notas por Jesús M. Sáez
Alicante, 2014

jueves, 1 de diciembre de 2016

EL NACIMIENTO DE LOS ESTADOS UNIDOS El gobierno británico podía ignorar las reclamaciones de Nueva Inglaterra

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 EL NACIMIENTO DE LOS ESTADOS UNIDOS
El gobierno británico podía ignorar las reclamaciones de Nueva Inglaterra ahora que Massachusetts estaba siendo aplastada, pero también Virginia tenía sus reclamaciones sobre el territorio. Había sido su interés por el territorio lo que había desatado la Guerra contra Franceses e Indios (véase La formación de América del Norte) y no estaba dispuesta a abandonar sus pretensiones. La Ley de Quebec disgustó a la poderosa colonia de Virginia más que todo lo que el gobierno británico hizo a
Massachusetts.
Sam Adams, mientras tanto, estaba trabajando tan afanosamente como el Parlamento. Azuzó a la opinión pública de Massachusetts con tanta eficacia que el general Gage sólo controlaba el terreno que pisaban sus soldados. Fuera de Boston, Massachusetts era prácticamente una colonia en rebelión, que se autogobernaba en desafío al Parlamento.
El comité de correspondencia de Adams escribió interminablemente a todos los puntos de las otras colonias, llamando a la acción unida y a realizar demostraciones abiertas de apoyo a Massachusetts.
Tales demostraciones se produjeron. Aportes de alimentos y dinero empezaron a llegar a Boston de todas partes, y Boston se volvió tanto más intransigente cuanto que se sentía a la cabeza de una coalición colonial.
En verdad, tan claramente estaban las colonias unidas contra las Leyes Coercitivas que pareció natural convocar a una reunión de delegados de todas las colonias, como en los días de la Ley de Timbres. La primera medida en esa dirección la tomó Virginia.
El 24 de mayo de 1774, cuando llegó la noticia de que el Proyecto de Ley del Puerto de Boston se había convertido en ley, la Cámara de Burgesses de Virginia, bajo el liderazgo de Patrick Henry, denunció inmediatamente la ley, diciendo que ponía a Massachusetts bajo una «invasión hostil». Designaron el 1 de junio, el día en que entraría en vigor la Ley del Puerto de Boston, como día de plegaria.
El gobernador de Virginia, que era John Murray, cuarto Earl de Dunmore, inmediatamente disolvió la Cámara de los Burgesses, puso fin a sus reuniones y mandó a sus miembros a su casa. Pero antes de marcharse, sus miembros radicales instruyeron a sus comisiones de congresos para que sondeasen a las otras colonias en lo concerniente a una posible reunión de delegados de todas las colonias.
Sam Adams se adhirió a esta idea inmediatamente, por supuesto, y se convocó a tal reunión. Para destacar el hecho de que estaban representadas colonias de todo el continente norteamericano, se lo llamó espectacularmente un «congreso continental».
Habitualmente es conocido en la historia como el «Primer Congreso Continental».
Doce de las trece colonias (Georgia era la excepción) enviaron delegados, y cincuenta y seis hombres se reunieron en Filadelfia el 5 de septiembre de 1774. Peyton Randolph de Virginia (nacido alrededor de 1721) fue elegido presidente del Congreso (y desde entonces los términos «presidente» y «congreso» han formado parte de la política americana).
En el Primer Congreso Continental hubo muchos hombres distinguidos.
Algunos eran radicales, como John Adams y Sam Adams de Massachusetts, y Patrick Henry, Thomas Jefferson y Richard Henry Lee de Virginia.
Pero también había conservadores, como Joseph Galloway de Pensilvania (nacido en West River, Maryland, alrededor de 1731) y James Duane de Nueva York (nacido en 1733).
Inmediatamente se produjo una división entre los radicales y los conservadores.
Patrick Henry quería que cada colonia contase con un número de votos proporcional a su población. Esto habría dado un peso preponderante a las colonias de Massachusetts y Virginia, ambas populosas y radicales. Pero las colonias menores insistieron en que sólo hubiese un voto por colonia, independientemente de la población. Para evitar la disolución del Congreso, los radicales cedieron.
Luego se planteó la cuestión de qué hacer frente a las Leyes Coercitivas.
Galloway de Pensilvania instó a adoptar una acción moderada y propició una actitud conciliadora hacia Gran Bretaña. Sugirió que se crease una especie de parlamento americano y que las leyes referidas a las colonias tuviesen que ser aprobadas por ambos parlamentos, el americano y el británico.
Mientras tanto, en el condado de Suffolk, Massachusetts (que incluía la ciudad de Boston), Joseph Warren estaba en acción. Preparó lo que llamó las «Resoluciones de Suffolk». Estas declaraban inconstitucionales las Leyes Coercitivas, de modo que los ciudadanos de Massachusetts no estaban obligados a obedecerlas. Aconsejó al pueblo de Massachusetts formar su propio gobierno, recaudar sus propios impuestos y también armarse, formando una «milicia» civil. Finalmente, las colonias debían establecer nuevamente un boicot a todo comercio con Gran Bretaña.
Las Resoluciones de Suffolk fueron aprobadas en una reunión de radicales de Massachusetts y luego fueron confiadas a Paul Revere (nacido en Boston el 1 de enero de 1735), un habilidoso platero que había tomado parte en la Reunión de Té de Boston y estaba de todo corazón con la causa radical.
Hincando las espuelas, Revere llevó una copia de las Resoluciones a través de los quinientos kilómetros que separaban Boston de Filadelfia. Los delegados de Massachusetts rápidamente empezaron a presionar al Congreso para que las aprobase.
El Primer Congreso Continental suscribió las Resoluciones de Suffolk el 17 de septiembre de 1774, y luego, el 28 de septiembre, rechazó el Plan de Galloway por el estrecho margen de 6 a 5 votos. Galloway señaló con malhumor que, en su opinión, esa votación equivalía a una declaración de guerra a Gran Bretaña.
Finalmente, el Congreso terminó redactando una petición que fue enviada al rey Jorge el 26 de octubre. Se envió otra petición al pueblo de Gran Bretaña. Al Parlamento no se le envió nada, para mostrar que las colonias pensaban que el rey había sido extraviado por malos consejeros y respondería favorablemente si se llegaba a él pasando por encima del Parlamento.
La petición denunciaba todos los males infligidos a las colonias desde 1763 y se declaraba a favor de que se considerase a todos los colonos como poseedores de los diversos derechos naturales de los ingleses. Por otro lado, el Congreso no negó el derecho del Parlamento a regular el comercio americano. El Congreso también empezó a organizar un boicot de los productos ingleses, como manera de dar fuerza a su petición.
Luego, el 26 de octubre, suspendió sus sesiones, pero no de modo permanente. Un «Segundo Congreso Continental» se reuniría el 10 de mayo de 1775, si para entonces las quejas americanas no habían sido es cuchadas. En general, la opinión de Galloway de que las actas del Primer Congreso Continental equivalían a una declaración de guerra a Gran Bretaña era correcta, al menos en Massachusetts. El general Gage así lo interpretó, mas para entonces ya esperaba lo peor desde hacía algún tiempo. El 1 de septiembre de 1774, ya antes de que se convocase el Primer Congreso Continental, hizo todo lo posible por confiscar las provisiones de pólvora que los americanos pudiesen almacenar para usarla más adelante. Envió soldados a Cambridge y Charleston, dos ciudades situadas inmediatamente del otro lado del río desde Boston, y se apoderó de pólvora y cañones. Colonos armados acudieron a Cambridge, pero nadie realmente se atrevió a disparar sobre los soldados británicos.

Fuente: EL NACIMIENTO DE LOS ESTADOS UNIDOS
1763 – 1816
ISAAC ASIMOV